Denunció por Internet a su marido futbolista: "Me molió a palos delante de los chicos"
Desde Tailandia, Gisela Zavala le pidió a su familia que la ayude a escapar de su esposo.
El involucrado es el arquero argentino Lucas Echenique del FC Sriracha.
Lo acusa de maltratos delante de sus hijos.
En video, el horror de la joven.
Más casos de violencia de género. Esta vez, Skype sirve de prueba para que una joven exprese y muestre su dolor por la agresión, tal como ella acusa, de su pareja. Es el caso de Gisela Zavala (28) que pidió a su familia a través de una computadora que la ayudaran porque sufre maltrato de su esposo, el arquero de fútbol Lucas Echenique.
“Me golpeó, me tiró al piso y me pateó. Me molió a palos delante de los chicos”, dijo la chica desde su PC y desde donde vive, la ciudad de Bangkok, capital de Tailandia. El relato se lo hizo a su madre y sus hermanas que escuchaban en el living de su casa en La Plata las duras palabras de Gisela.
Echenique fue contratado por el FC Sriracha hace dos años. Gisela y Lucas están casados y tienen dos hijos: una nena de 7 y un nene de 3. El jugador había pasado por Arsenal de Sarandí y Excursionistas antes de conseguir el contrato en Tailandia.
Según sus familiares que viven en Villa Ponsatti, el matrimonio tuvo algunos conflictos. Incluso antecedentes de agresiones contra la mujer. Pero ella decidió concederle otra oportunidad al matrimonio. Entonces, hace dos meses, Gisela aceptó la invitación para vivir con el jugador en su nuevo lugar de trabajo. Echenique mandó los pasajes y comenzaron los trámites de migración.
“Le pidió que llevara los nenes. Le decía que los extrañaba y que ambos podrían recomponer la familia y rehacer sus vidas”, dijo su mamá Susana a un matutino.
Gisela viajó y descubrió que Lucas tenía otra mujer. Como si fuera poco, se iniciaron los maltratos y pretendía quedarse con sus hijos. La obligaba a quedarse encerrada en un departamento y comenzó a golpearla.
Ella escapó y aprovechó que a su marido lo internaron para una práctica médica y fue a un ciber a contactarse con sus familiares en la Argentina.
Su familia quiere repatriarla: “Ella tenía pasaje de regreso, pero nosotros no podíamos mandarle los 300 dólares para los impuestos por las restricciones que existen para la compra de dólares”.
Entonces, acudieron a la policía de la Mujer y a la Justicia. Intervino el fiscal Marcelo Romero, quien después de ver los videos donde quedaron registrados los pedidos dramáticos de Gisela –y las pruebas de los golpes en la cara de la chica– envió un pedido diplomático al consulado argentino en Bangkok.
Romero contó que el trámite tuvo resultados inmediatos. A través de Interpol lograron auxiliar a Gisela y la trasladaron a un hotel con sus hijos. Ahora esperan con ansiedad el retorno de la hija, que pasó por una historia de terror a más de 12 mil kilómetros de sus afectos.
En video, las imágenes del horror que vive Gisela.